Un debate con pasión, pero con propuestas de campaña poco claras, así es como se desarrolló la que por momentos parecía una conversación entre seguidores de un partido político y no un candidato a la presidencia de la república, será que… ¿el nivel intelectual también ha afectado a  los políticos?- Parece que la premisa de Giovanni Sartori propuesta en Homovidens, no solo es referencia el día de hoy en el televidente, sino también en los que deben defender nuestros intereses al interior y representarnos al exterior.

Lo esperado fue presenciar que Anaya, Meade, Calderón y un poco menos pero también Zavala, atacaran a López Obrador que a través de la estrategia de “calladito me veo más bonito” decidió no enfrascarse en una pelea que pudiera perjudicarlo.

Tal vez lo más destacado fue ver lo buen orador que resulto Ricardo Amaya, pero con pocos argumentos para debatir- por otro lado quien lo ataco con pocos argumentos pero con un rencor que se percibía a kilómetros fue Margarita Zavala, quien desde mi punto de vista dejo pasar la oportunidad de subir puntos en la elección de los votantes al no ser clara en sus argumentos y por si fuera poco, al no presentar un buen debate y ser víctima de su propio nerviosismo, ya que durante todo el tiempo no dejo de mencionar que gobernara para “nosotros” y que lo hará en base a los principios de la moral.

José Antonio Maede defendió la postura que presento el PRI al nominarlo como su candidato, sin embargo de manera curiosa, no defendió a Enrique Peña Nieto de quien se “rumora” influyo en la decisión final para que Meade contendiera por el tricolor. López Obrador parece que aprendió a sobrellevar un debate, esto al no engancharse en contradicciones y dejar que lo atacaran… total, no se ve como le puedan arrebatar la elección.

El toque pintoresco lo puso Jaime Rodríguez “el bronco” al sacarse de la manga que a todos los delincuentes que sean atrapados por la policía, se les deberá “mochar la mano” cosa que es muy poco probable pues para empezar debe mandar esta iniciativa para que se analice en la cámara y sean otras autoridades y no el, quien decida si es factible esta propuesta o no. Pero hoy parece que los delincuentes tienen más derechos y están más amparados que las mismas víctimas.

Un debate gris y sin ganador; porque siempre debe ganar alguien ¿acaso para usted hubo alguna propuesta?