Fuera de la Casa Blanca y antes de iniciar un viaje de Washington D.C. a Nueva Orleáns, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo a representantes de medios de información que rechazó la propuesta del senador republicano Lindsey Graham de reabrir el gobierno temporalmente.

“Sí, lo rechacé”, dijo Trump. “No me interesa. Quiero resolver el asunto. No quiero postergarlo”, además que también se distanció de declarar emergencia nacional, aseverando que no lo decretará debido a que “esto es tan simple que no debería ser necesario”.

El cierre parcial del gobierno llegó este lunes a su día 24 afectando a funcionarios; Trump exige a legisladores le aprueben cinco mil 700 millonesde dólares (mdd) para su principal promesa de campaña, mientras los demócratas consideran que tal obstáculo es innecesario e incluso inmoral.

Pese a ello, Trump estudia la posibilidad de declarar un estado de emergencia nacional, lo que seguramente crearía desafíos judiciales y una crisis política. Inicialmente el gobernante parecía estar decidido a favor, pero luego retrocedió. En días recientes ha enfatizado que prefiere una solución legislativa.