A los artistas los marea la fama, “ya se les subió” pero a los políticos acaso ¿los mareara el poder? Y ¿Qué hacer si eres el actor político más popular en Puebla? ¿Usted qué haría?

El que niegue que Luis Miguel Barbosa es el político más popular del estado, estaría cayendo en un error; considero que la elección en Puebla está escrita y de color “MORENA” y es que no existe forma de arrebatarle la elección esta vez a Barbosa. No es bueno realizar comparaciones, sin embargo si la pasada elección estuvo reñida por el poderío y peso de los Moreno Valle- Alonso Hidalgo en la cual Martha Érika sin duda alguna pesaba como actriz política, esta vez Cárdenas parece no lo será y debo aclarar que esto no es culpa del propio Cárdenas, más bien ¿Quién puede competir ante la figura de MORENA y AMLO… parece que ninguno, por lo menos ahora mismo.

Es bien sabido que el “inconforme” Alejandro Armenta con la necedad de ser el aspirante por MORENA podría ser el que restara votos a su compañero de bancada, pero parece que Armenta ya entendió que es mejor aportar y acatar órdenes. Hablábamos de una figura que lidera al partido, no lo es Yeidckol pero si el eterno Andrés Manuel quién ha traspasado los límites de la política convencional con su tan alto grado de aceptación entre los mexicanos, a pesar de que el país está hecho un lío. Por supuesto que su eterno resplandor cobija a sus pupilos, aunque se empeñen en decir que no.

El proyecto Cárdenas. ¿Qué hará Enrique Cárdenas de cara a  la elección?

Purificar los pecados del Partido Acción Nacional -con eso de que se acerca la semana santa- pues, deben saber en el PAN, PRD y el mismo SUMAMOS que ni de broma le gana al contrincante… pero para estos partidos tan lastimados en reputación, trabajar con un hombre que no se envuelve en polémicas, preparado y de escuela y buena reputación- quizá podría limpiar un poco la imagen del partido. Pero también, esto no le alcanzara en pocos meses por lo que “el punto es” que deben apostar más por gente que venga con buena reputación y no por cartuchos quemados los partidos; los honestos y carismáticos, también ganan elecciones.