Amables lectores, les saludo con el gusto de siempre. Hace algunos años Puebla era reconocida en el contexto nacional como una de las entidades más seguras y con más infraestructura educativa, por lo que, jóvenes del sureste, occidente y del bajío llegaban a nuestra ciudad para continuar con sus estudios de educación superior; lamentablemente nuestro Estado se encuentra irreconocible, los asaltos al transporte público, los asaltos a cuentahabientes, los desaparecidos, los homicidios con huellas de tortura por ajustes de cuentas, la violencia de género, la trata de personas, el lavado de dinero, la extracción y robo de combustible, el robo de vehículos, entre otros ilícitos, han colocado a Puebla como uno de los estados más inseguros en el país.

Amables lectores, les saludo con el gusto de siempre. No es extraño ver cada semana inundados los diarios locales y nacionales de noticias que tengan que ver con la inseguridad que aqueja a todos los mexicanos del país, desde hace varios años, los delincuentes de a pie y aquellos que se encuentran organizados, se han apoderado de los espacios públicos que por derecho nos corresponden.

Amables lectores, les saludo con el gusto de siempre. Un fenómeno que lastima a la humanidad es la explotación de las niñas y los niños en sus distintas modalidades, y algunas de estas formas de explotación las encontramos a diario en las calles, ¡sí!, me refiero a la mendicidad forzada, es tan común que hemos perdido la sensibilidad ante esa práctica.